lunes, 17 de agosto de 2009

La verdadera historia de Usain Bolt

Usain Bolt

“El orgullo de ser jamaiquinos es nuestro motor”. Así se expresa Usain Bolt, que siempre tiene esa mirada ligera. Jamaica es una tierra de hombres veloces porque así lo quiso la historia. Usain nació el 21 de Agosto de 1986 en la parroquia de Trelawny, así se llama la provincia que tiene como capital Falmuth, el puerto más importante en el área entre finales del 1700 y el 1800, donde desembarcaban por primera vez los barcos que llevaban esclavos del África. En ese mercado de carne humana se celebraba la primera elección. Los mejores iban a subasta.

“Ese es nuestro origen. Somos hijos del dolor” dice Usain. A principios del 1800 en Trelawny se contaban más de 30,000 esclavos, que trabajaban en las plantaciones de caña de azúcar. Un número muy grande para esos tiempos. Pero en ese pedazo de tierra el predicador William Knibb, que odiaba la discriminación y quería que todos los hombres sean libres, sembró la idea de la rebelión. Era 1832 y estalló la que se llamó la Baptist War. Los esclavos se rebelaron, muchos murieron pero 6 años después llegó la liberación. Poco a poco las plantaciones fueron perdiendo trabajadores y la economía de la zona cayó en picada. Los ex esclavos fundaron nuevas villas no muy lejos de Falmuth.

Usain nació y creció en Sherwood Contents, una de las villas construidas después de la integración. Tierra ondulada y con colinas. Su modesta casa, en medio del verde. Los habitantes dispersos por allí y por allá, después de los triunfos de Usain en Pekín, mandaron una carta al gobierno, pidiendo que reparen el camino que los conecta a Falmuth para tener la posibilidad de festejar como se debe a su “hijo veloz”. Algunos también pidieron agua potable y fueron escuchados.

Desde pequeño era incontrolable. Su padre estaba preocupado y no sabía qué hacer. Lo habría amarrado con gusto a una silla. llegó a ser un adolescente alto y delgado que impresionó al mundo corriendo los 400 metros a los 17 años en 45”53 y después estableciendo el record mundial junior de los 200 metros a los 18 anos en 19”93. Ya mayor, tuvo que afrontar muchos problemas. Tenía dolor de columna permanentemente porque su entrenador se equivocaba. Por ello lo cambió y llegó Glenn Mills que le puso orden en su vida privada y ahora es el rey.

El año pasado en Pekín, su desempeño en los últimos 10 metros dejó muchas especulaciones sobre el tiempo que habría podido lograr. Ahora ya lo sabemos y puede mejorar aún más.

Fuente: La Gazzetta dello Sport

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